martes, agosto 12, 2003
-Indignación-
Me embooolan espantosamente los mails de discriminación a las rubias.
Nunca me sentí tan mal como aquella vez en la librería de la facultad que me taré pidiendo las miles de cosas que necesitaba comprar y un compañero dijo en voz alta: -Sorry, pero no se venden cerebro para rubias.
Cada vez que leo esos mails pedorros me viene a la mente cómo se rieron de mi aquél día todos esos patéticos imbéciles...
Un poco de imaginación por aquí, por favor...
Comentarios:
Me embooolan espantosamente los mails de discriminación a las rubias.
Nunca me sentí tan mal como aquella vez en la librería de la facultad que me taré pidiendo las miles de cosas que necesitaba comprar y un compañero dijo en voz alta: -Sorry, pero no se venden cerebro para rubias.
Cada vez que leo esos mails pedorros me viene a la mente cómo se rieron de mi aquél día todos esos patéticos imbéciles...
Un poco de imaginación por aquí, por favor...